INTERES GENERALNACIONALES

CADENA NACIONAL Y PUESTA EN ESCENA: MILEI SE MONTÓ SOBRE FALLO DE YPF CON SU LIBRETO HABITUAL

El Presidente armó un show político en la transmisión oficial para capitalizar como propio un resultado judicial que no impulsó y que durante años cuestionó. “Nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas”, dijo, con críticas a Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

Javier Milei terminó de montar en cadena nacional una escena que empezó a delinear desde la mañana, cuando en un acto oficial comenzó a apropiarse del fallo por YPF.

Rodeado por Manuel Adorni, Karina Milei y los ministros Pablo Quirno y Luis Caputo, el Presidente intenta instalar la decisión judicial como un logro propio, en un movimiento político que intenta capitalizar un resultado que no impulsó y que durante años cuestionó. El procurador del Tesoro de la Nación, Sebastián Amerio; la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy; y el subprocurador Juan Ignacio Stampalija también estuvieron presentes.

“Tengo el enorme honor e inigualable alegría de dirigirme a ustedes, es un hecho de trascendencia histórica y sin precedentes para nuestro país”, comenzó diciendo el mandatario ultraderechista en el mensaje oficial.

“Este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia jurídica, política y diplomática del equipo de gobierno se logró torcer el destino a nuestro favor. Ante la adversidad triunfó la perseverancia, ante la irresponsabilidad, triunfó la constancia”, manifestó.

Según Milei, “perder el juicio implicaba tener que pagar 16 mil millones dólares, equivalente s 60 millones de jubilaciones mínimas”. El presidente que pisa las jubilaciones puso esos haberes como parangón.

Destacó que “hoy es un día de festejo para los argentinos de bien, nos sacamos de encima la espada de Damocles por culpa de la arrogancia populista”, que personificó en la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y en “el inefable” gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Así, negó que hubiera mérito en la expropiación de 2012: “Hoy tenemos una Nación más rica, pero también más seria, que honra sus compromisos y defiende su patrimonio en la arena internacional. Pero incluso hoy hay quienes quieren leer esta noticia como un logro de la administración que expropió la empresa en primer lugar”. Y consideró “una afrenta” el hecho de que la victoria jurídica “se quiera leer como un logro de la administración anterior”.

Añadió que la expropiación fue “una aventura suicida”, que “nos podría haber dejado sin YPF y con un Estado fundido”, siendo que él incluyó la petrolera en el listado de empresas a privatizar y se ufanó de querer destruir al Estado.

“Es importante considerar el precio inconmensurable que la Argentina pagó por esta irresponsabilidad, en términos de riesgo país, tasa de interés y menor crecimiento económico. Independientemente de la pericia legal de nuestro equipo, hay una verdad irrefutable: expropiar está mal, porque robar está mal”, agregó.

En otro pasaje apuntó que “el populismo puede aparentar ser beneficioso en el corto plazo y quedar bien frente a las cámaras, pero le envía señales al resto del mundo y trae consecuencias negativas en el mediano y largo plazo porque pone en jaque los cimientos legales sobre los que se sustentan todas las inversiones en el país, especialmente las estratégicas que se realizan con una mirada de largo plazo”.

De tal modo, justificó el envío al Congreso de una nueva ley de expropiaciones. “Que se entienda, para todos lo que se llenan la boca hablando de soberanía y del desarrollo de los sectores estratégicos y del interés nacional, la mejor forma de defender los intereses estratégicos es con inversiones cuantiosas y sostenida en el tiempo y la única forma de garantizarla es con seguridad jurídica esto es el verdadero patriotismo, no el nacionalismo barato de pacotilla”.

Finalmente, rodeado de sus ministros, agradeció al equipo jurídico y a los funcionarios que llevaron adelante la negociación. A su izquierda estaba el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sospechado de enriquecimiento ilícito.