INDICADORES ECONÓMICO: LA INVERSIÓN PRODUCTIVA CAYÓ 2,8% Y MARCÓ MÍNIMOS DESDE LA PANDEMIA
El indicador encadenó tres trimestres en retroceso y redujo su participación en el PBI al 15,2%, en un contexto de baja utilización de la capacidad instalada y salida de inversiones del exterior.
La inversión productiva volvió a caer en el último tramo de 2025 y acumuló tres trimestres consecutivos en retroceso. El indicador, clave para medir el potencial de crecimiento, redujo su participación en el PBI a niveles comparables con los registrados durante la pandemia.
En el cuarto trimestre, la baja fue del 2,8% mensual desestacionalizado. Se trató de la continuidad de una tendencia negativa iniciada tras el repunte observado a comienzos del año. Así, la inversión representó apenas el 15,2% del PBI, uno de los registros más bajos de los últimos años.
El comportamiento de esta variable suele anticipar el desempeño futuro de la economía. Las empresas incrementan sus inversiones cuando la utilización de la capacidad instalada se acerca a niveles altos, en torno al 80%, para evitar cuellos de botella. La situación actual muestra el escenario inverso: menos inversión implica menor expansión potencial.
Durante el actual Gobierno, la dinámica tuvo fuertes altibajos. Tras una caída marcada hasta mediados de 2024, se produjo una recuperación parcial que se agotó rápidamente. Desde entonces, la tendencia volvió a ser descendente durante el resto de 2025.
En términos acumulados, la formación de capital fijo cerró el año un 10,8% por debajo del tercer trimestre de 2023. Frente al cierre de ese mismo año, la variación fue prácticamente neutra, con una leve caída del 0,8%.
La comparación histórica también refleja el deterioro. La inversión representó el 16% del PBI en 2025, en línea con el 15,9% de 2024, pero lejos del 18,6% de 2023 y de los niveles superiores al 17% registrados entre 2021 y 2022. Solo en 2020, en pleno impacto de la pandemia, se observó un nivel inferior, con 13,9%.
Los antecedentes muestran que, cuando la participación perfora ciertos umbrales, se encienden alertas estructurales. Estudios económicos advierten que por debajo del 12% comienza un proceso de deterioro del capital productivo, ya que la inversión deja de compensar el desgaste de los equipos existentes.
A este cuadro se suma el bajo uso de la capacidad instalada en la industria. A comienzos de 2025 se registró el peor nivel para un mes de enero en toda la serie histórica, con apenas el 53,6% de utilización de las maquinarias.
El frente externo tampoco aportó alivio. La inversión extranjera directa cerró 2025 con salida neta de divisas por USD 1.218 millones, producto de procesos de desinversión y retiro de empresas. En lo que va de la actual gestión, el saldo acumulado también es negativo, con egresos por USD 906 millones.

