NACIONALES

Víctor Santa María planta la bandera cristinista en territorio de Kicillof y agita la interna del PJ

Una agrupación armada por el sindicalista de los encargados de edificios y empresario de medios recorre la provincia para reivindicar la conducción de la expresidenta

La fragmentación del peronismo se agudiza en la provincia de Buenos Aires, bastión desde el que el gobernador Axel Kicillof busca cimentar su proyección como posible candidato a presidente en 2027. Con la reivindicación de la expresidenta Cristina Kirchner como eje fundamental, una agrupación liderada por Víctor Santa María, secretario general del gremio de encargados de edificios y empresario de medios, procura recorrer todas las secciones electorales del territorio provincial.

La agrupación se denomina Peronismo por la Provincia de Buenos Aires y está liderada por Santa María, que es un dirigente del peronismo porteño, pero tiene también presencia de dirigentes bonaerenses.

Esta agrupación estuvo en Zárate el último sábado y realizó, anteriormente, actos en localidades de la cuarta, la quinta y la sexta sección electoral. Fuentes de este sector niegan que veten a Kicillof como candidato, y cerca del gobernador aseguran tener diálogo con el espacio que impulsa Santa María.

Junto al dirigente gremial en su apuesta bonaerense milita Gisela Marziotta, exdiputada nacional, enfocada en la primera sección electoral desde el distrito de Ituzaingó, según indican desde la agrupación. Con eje en el interior bonaerense, se desempeña Darío Duretti, un exdiputado bonaerense de Bragado que fue funcionario en el Ministerio de Gobierno, la cartera que conduce uno de los dirigentes más cercanos a Kicillof, Carlos Bianco. Actualmente, Duretti, muy cercano a Santa María, es director de Asuntos Legislativos en la Cámara de Diputados provincial.

“La idea es caminar los distritos llevando nuestra posición y la inocencia de Cristina, que está injustamente detenida”, dicen desde Peronismo por la Provincia de Buenos Aires. Pregonan una hipotética candidatura de la expresidenta, a pesar de su condena a seis años de prisión por el caso Vialidad, que incluye la inhabilitación para ejercer cargos públicos. “Ella o quien ella indique. Reconocemos la conducción de Cristina y no vetamos a nadie. Dialogamos con todos”, agregan y se muestran a favor de las PASO para dirimir las diferencias internas.

Santa María inició este año su movimiento bonaerense, en un contexto de rechazo del cristinismo (en el que está enrolado) a la postulación presidencial de Kicillof. En su grupo provincial, aseveran que tienen muy buen vínculo con La Cámpora “y también con el Movimiento Derecho al Futuro [el sello interno de Kicillof]”.

En Miramar, durante un encuentro de la agrupación, Marziotta dijo que “la militancia tiene la responsabilidad de recuperar el equilibrio institucional que hoy está comprometido a partir de la detención domiciliaria y la inhabilitación perpetua que pesan sobre la expresidenta”. En ese mismo encuentro, se celebró la estrategia de los abogados de la exmandataria de plantear un recurso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

El peronismo continúa exhibiendo su fragmentación. El único avance que mostró el justicialismo en las últimas semanas fue un encuentro en el que participaron Máximo Kirchner, Kicillof, Sergio Massa, jefes legislativos y gobernadores para coincidir en la necesidad del partido de rechazar la eliminación de las PASO que busca el gobierno del presidente Javier Milei.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *