CLIMAINTERES GENERALNACIONALES

Prevén zonas de Argentina con mayor riesgo por El Niño que podrían sufrir lluvias extremas e inundaciones

La consolidación de un El Niño excepcionalmente intenso coloca bajo vigilancia a buena parte de la Argentina de cara a la primavera y el verano. Sin embargo, el peligro no será igual en todo el territorio: el Litoral y la cuenca del Plata concentran el riesgo más elevado, mientras que el centro del país y sectores del NOA, entre ellos Tucumán, enfrentan una amenaza importante por tormentas intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos.

El último informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirma que El Niño se encuentra presente y continúa fortaleciéndose. El organismo calcula más de 90% de probabilidad de que alcance una intensidad “muy fuerte” durante la primavera y el verano austral de 2026-2027.

El dato más llamativo es que NOAA asigna 69% de probabilidad de que, entre octubre y diciembre de 2026, la temperatura del Pacífico ecuatorial alcance un nivel superior al de todos los episodios registrados desde 1950. Esto no significa que necesariamente se producirán inundaciones récord en la Argentina, pero sí aumenta la posibilidad de alteraciones importantes en los patrones de lluvia.

-Misiones y Corrientes, en el nivel máximo de exposición

El área con la señal climática más clara y persistente durante los episodios de El Niño es el noreste argentino, especialmente Misiones y Corrientes.

En estas provincias se combinan varios factores:

Mayor probabilidad de lluvias superiores a las normales.
Tormentas repetidas sobre una misma zona.
Crecidas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú.
Desbordes de arroyos y cursos menores.
Saturación progresiva de los suelos.
Exposición de localidades ribereñas y zonas bajas.
El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ubica al norte del Litoral como una de las regiones con mayor probabilidad de recibir precipitaciones superiores a las normales durante agosto, septiembre y octubre. Además, advierte que pueden ocurrir episodios localmente más intensos que los valores medios previstos.

Los antecedentes confirman esta vulnerabilidad. Durante la consolidación de El Niño en 2023, el SMN señaló que Misiones y el este de Corrientes fueron las primeras áreas argentinas afectadas por lluvias intensas y recurrentes.

Dentro de Misiones, la atención deberá concentrarse especialmente en Posadas, Puerto Iguazú, Eldorado, Oberá y las localidades ubicadas cerca de arroyos o del río Uruguay. En Corrientes, las zonas más sensibles son la capital provincial, Ituzaingó, Santo Tomé, Paso de los Libres, Goya, Mercedes y las áreas ribereñas de los ríos Paraná y Uruguay.

-Entre Ríos, Santa Fe y el corredor de los grandes ríos

Un segundo núcleo de riesgo comprende Entre Ríos y el este de Santa Fe, particularmente las ciudades y áreas rurales próximas al Paraná y al Uruguay.

El peligro puede presentarse de dos maneras: por las lluvias producidas dentro de cada provincia y por el agua que llega desde las cuencas altas de Brasil, Paraguay y el noreste argentino. Por eso, una crecida importante puede desarrollarse incluso cuando las precipitaciones locales no sean extraordinarias.

Las zonas que requieren mayor seguimiento son:

Concordia, Colón, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú.
Paraná, La Paz, Victoria y localidades del Delta.
Santa Fe capital, Reconquista y zonas de islas.
El corredor Rosario–San Lorenzo.
Comunidades asentadas en costas, islas y terrenos deprimidos.
El SMN pronostica para el sur del Litoral una tendencia de precipitaciones normales o superiores a las normales. Los antecedentes recientes muestran la magnitud posible: entre el 7 y el 20 de marzo de 2024 se acumularon entre 200 y 400 milímetros en sectores del sur del Litoral, con inundaciones, anegamientos y cortes de energía.

No obstante, el peligro no es inmediato en todos los ríos. A finales de agosto de 2026, el Paraná se mantiene mayormente en niveles medios o medios bajos, mientras que el Uruguay presenta tramos en aguas medias altas. Esto significa que actualmente no existe una crecida generalizada, aunque el escenario podría cambiar durante la primavera si se acumulan lluvias en las cuencas superiores.

-Chaco y Formosa: lluvias locales y posible desborde de ríos

Chaco y Formosa integran otro corredor vulnerable. Allí se superponen el riesgo de tormentas intensas, el escurrimiento lento sobre terrenos planos y las posibles crecidas de los ríos Paraguay, Bermejo y Pilcomayo.

Las zonas bajas del Gran Resistencia, el sudeste chaqueño y las localidades formoseñas próximas a los grandes cursos de agua son las más expuestas. Una sucesión de tormentas puede generar anegamientos prolongados debido a la escasa pendiente natural del terreno.

El pronóstico del SMN, sin embargo, no anticipa por ahora precipitaciones extraordinarias en toda la región: estima valores normales para el centro-oeste de Chaco y Formosa. Esto obliga a diferenciar entre riesgo potencial durante un Niño fuerte y pronóstico concreto para el trimestre inmediato.

-Buenos Aires y el AMBA: alto riesgo de inundaciones urbanas

El este y el norte de la provincia de Buenos Aires, junto con el Área Metropolitana de Buenos Aires, forman otro sector delicado. En este caso, la amenaza principal no proviene solamente de los grandes ríos, sino de las lluvias intensas en períodos cortos, la urbanización, la impermeabilización del suelo y la capacidad limitada de los desagües.

Entre las áreas más sensibles se encuentran:

La Plata y el Gran La Plata.
El norte y oeste del conurbano.
Municipios atravesados por las cuencas de los ríos Luján, Reconquista y Matanza-Riachuelo.
San Fernando, Tigre y el frente del Delta.
Localidades rurales y urbanas ubicadas en la cuenca del Salado.
Para el este bonaerense, el SMN prevé precipitaciones normales o superiores a las normales. El mayor problema podría aparecer si tormentas sucesivas encuentran suelos saturados o coinciden con sudestadas, mareas meteorológicas y niveles elevados del Río de la Plata.

-Córdoba, La Pampa y el oeste bonaerense

El centro del país también puede experimentar episodios severos, aunque la relación con El Niño es menos uniforme que en el Litoral.

En Córdoba, los principales riesgos son las crecidas repentinas de ríos serranos, inundaciones urbanas, caída de granizo y anegamientos rurales. Las Sierras Chicas, Punilla, Calamuchita y las cuencas del este provincial necesitan seguimiento durante tormentas estacionarias.

En La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires, el SMN prevé precipitaciones superiores a las normales. Esto puede beneficiar a sectores productivos afectados anteriormente por déficits hídricos, pero también producir:

Anegamientos de caminos rurales.
Pérdidas en cultivos por exceso de agua.
Problemas en bajos y lagunas.
Tormentas severas con granizo y ráfagas.
Un trimestre lluvioso no implica que lloverá todos los días: puede estar compuesto por períodos secos interrumpidos por unos pocos episodios de gran intensidad.

-Tucumán y el NOA: menor señal de El Niño, pero riesgo elevado de tormentas repentinas

Tucumán no aparece en el primer nivel de exposición nacional asociado directamente a El Niño, pero tampoco queda fuera del peligro. Su vulnerabilidad es diferente a la del Litoral.

El SMN proyecta precipitaciones dentro de los valores normales para el este del NOA durante agosto, septiembre y octubre. En el oeste de la región todavía predomina la estación seca. Esto indica que, al menos durante el comienzo de la primavera, no existe una señal estacional tan marcada como en Misiones, Corrientes o La Pampa.

El riesgo tucumano aumentará principalmente desde finales de la primavera y durante el verano, cuando comienza la temporada de lluvias. La humedad disponible y las altas temperaturas pueden favorecer tormentas muy intensas en cortos períodos.

-Salta y Jujuy: quebradas, ríos de montaña y deslizamientos

En Salta y Jujuy, la relación estadística entre El Niño y la lluvia es menos consistente que en el noreste. Sin embargo, cuando las tormentas intensas coinciden con la temporada húmeda, pueden producir consecuencias graves.

-Cuyo y la Patagonia: impactos diferentes

En el oeste de Cuyo, especialmente en la cordillera de Mendoza y San Juan, el SMN pronostica precipitaciones superiores a las normales durante el trimestre. En esta época pueden presentarse como nieve, lo que favorecería la acumulación cordillerana y los caudales posteriores.

Por qué no puede asegurarse desde ahora dónde habrá inundaciones

El Niño modifica las probabilidades climáticas, pero no permite anticipar con meses de precisión qué ciudad se inundará ni cuándo ocurrirá una tormenta severa. También intervienen la temperatura del Atlántico, la humedad del suelo, los frentes atmosféricos, la Oscilación Antártica y otros fenómenos de menor duración.

El propio SMN aclara que sus pronósticos trimestrales describen el comportamiento promedio y no la intensidad de cada tormenta. Incluso un trimestre con lluvias normales puede contener uno o dos temporales extremos.

La conclusión más sólida de la investigación es que Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Santa Fe y el corredor de los ríos Paraná y Uruguay representan el núcleo de mayor peligro. Tucumán se encuentra un escalón más abajo en la señal directa de El Niño, pero tendrá un riesgo importante y localizado cuando se active plenamente la temporada de tormentas de verano.

Corrientes Hoy

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