Milei reunió a su gabinete en medio del silencio por la derrota de Flávio BolsonaroEl Presidente solo republicó un posteo de X crítico del voto de los “zurdos” en Brasil
Se diferenció de los demás mandatarios de derecha sudamericanos que sí saludaron al ganador.
Javier Milei, avezado usuario de X, el domingo por la noche decidió frenar sus posteos y reposteos, que suelen ser compulsivos. Y ni él ni la Cancillería argentina publicaron una sola palabra sobre la derrota de Flavio Bolsonaro en Brasil y el triunfo de Lula Da Silva. Se convirtieron, de ese modo, en el único gobierno de toda sudamérica que no felicitó al ganador. En ese contexto, el mandatario encabezó una reunión de gabinete en Casa Rosada y, después de la misma, desde el gobierno siguieron sin pronunciarse sobre las elecciones del país vecino.
“Se abordaron distintos temas de la agenda nacional e internacional, con especial atención a la situación económica, el contexto geopolítico global y las prioridades legislativas del Gobierno”. Ese fue todo el mensaje que emitieron desde la Casa Rosada tras la reunión de Milei con sus ministros.
Sin embargo, de manera implícita, hubo algunas referencias a las elecciones en Brasil al decir que “durante el encuentro, el mandatario ratificó el rumbo del programa económico y realizó un enfático llamado a todos los integrantes del Gobierno a redoblar los esfuerzos. En ese sentido, sostuvo que tanto él como su equipo llegaron para cambiar el ciclo populista y aseguró: ‘No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad’”.
Añadieron que Milei dijo: “Cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”. Y agregó: “No se hace grande a la Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla”.
Tras la derrota en Brasil, Bolsonaro dijo que impugnará el comicio con unas endebles denuncias de fraude, la sospecha es que el gobierno de Milei, a las órdenes del de Estados Unidos, se pueda acoplar a esa narrativa.
En el último encuentro de gabinete, tras el triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta, el mandatario había dicho a sus ministros que el de Brasil había sido “un gran triunfo” de la derecha regional –sin contemplar que aún faltaba una elección–. Y también agregó que la supuesta derrota de Lula demostraba que no servía “el plan platita”. En esa línea, había llegado a la conclusión de que él no mejoraría las condiciones de vida de la población en la Argentina para intentar ganar las elecciones del año que viene.
Además, se había presentado ante su tropa como un “profeta”, ya que dijo que todos los candidatos que él apoyaba luego ganaban las elecciones. Con esa idea, envalentonado, viajó a España a “apoyar” a los candidatos de extrema derecha que competirán en las elecciones adelantadas de ese país. Sin embargo, una vez allí nadie lo quiso recibir.
Después de 12 horas de silencio, Milei lo único que hizo fue dar un RT. Fue un mensaje que decía: “Al zurdo promedio no le hace ruido: votar al mismo candidato que los presos y que cuando ese candidato gane y la moneda, la bolsa y los bonos soberanos se pulverizen”.
Lo primero que hizo Milei al llegar a la Casa Rosada fue recibir al príncipe y Gran Maestre de la Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, Frey John Dunlap. Lo acompañaron el canciller, Pablo Quirno, y el Secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo.
Antes de ingresar al salón Eva Perón para comenzar el encuentro con los ministros, el Presidente salió al balcón presidencial acompañado por ellos. Allí se mostraron, además de él y su hermana Karina, el titular de Diputados, Martín Menem; el canciller Quirno –que tampoco se pronunció sobre el triunfo de Lula en Brasil–; los ministros de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el de Salud, Mario Lugones; la de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la de Capital Humano, Sandra Pettovello; el vocero Adrián Ravier; y el secretario de Medios, Fabián Fernández. Frente a un grupo de niños que estaban mirando desde Plaza de Mayo, Milei hizo el “six seven”, un baile viral en tik tok y todos los ministros se rieron a carcajadas.
No aparecieron en escena ni la senadora Patricia Bullrich, que cada vez apuesta más a su propio juego, ni el ministro de Economía Luis Caputo. Tampoco el asesor Santiago Caputo, uno de los pocos que habló en redes después del triunfo de Lula en Brasil.
“Para todos los opinologos de teclado o letra de molde que me contestan boludeces a mis tweets, les encomiendo que antes de venir a discutirme algo a mí se aseguren de tener razón en cinco periodos electorales SEGUIDOS y después de eso, tal vez, considere prestarles algo de atención”, escribió Caputo en su cuenta de X.
Un usuario le respondió: “¿Gana Trump?. Tirá el dato ya que decís que la muñequeás», y el asesor respondió iracundo: “La pregunta denota retraso mental. Mis condolencias”.
Milei y Caputo habían apostado fuerte por una victoria de Flávio Bolsonaro. El mandatario fue a San Pablo en medio de la campaña electoral a insultar a Lula y al vicepresidente del Tribunal Supremo Federal de Brasil Alexandre de Moraes. Y, de ese modo, desató un conflicto diplomático que aún hoy sigue en escala. Además, se mostró hace pocos días con Eduardo Bolsonaro, hermano de Flavio, en Estados Unidos donde le volvió a decir a Lula dictador y “basura calva”.
“Hasta el presidente de Colombia Abelardo de la Espriella, que se resistió hasta último momento, sacó un comunicado reconociendo el triunfo de Brasil”, expresaron quienes transitan el mundo diplomático y marcaron que incluso los gremios que nuclean a los diplomáticos permanecen en silencio en la Argentina. “No solo la Cancillería quedó muda, sino todo el sistema de opinión de la política exterior de nuestro país”, indicaron.
Por otra parte, la hermana presidencial decidió suspender la mesa política que encabeza todos los martes en la Casa Rosada. Desde el oficialismo no dieron explicaciones de por qué no la realizarán esta semana.
En la reunión de gabinete, según dijeron desde Presidencia, Milei también “analizó el contexto económico internacional y sus consecuencias sobre la Argentina. En particular, se refirió a la contracción de la oferta global derivada de los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, el fuerte incremento del precio del petróleo y las presiones alcistas sobre los precios y las tasas de interés”. Y culparon por ello a la crisis económica que transita la Argentina.
Además, dijeron que hablaron de cuestiones parlamentarias: “el presidente ratificó la importancia de avanzar con la ley de PCT, la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas primordiales”, puntualizaron.

