SANTA RITA LA FE A LA PATRONA DE LO IMPOSIBLE, QUE PUDO CON EL FRIO Y ABRIGÓ A CIENTOS DE PEREGRINOS
El frío de la mañana no frenó la devoción. Envuelta en mantas, camperas y ponchos, la comunidad de Puerto Tirol volvió a encontrarse este viernes para honrar a Santa Rita de Casia, patrona de las causas imposibles. Frente a la iglesia colmada de fieles, la celebración mezcló oración, tradición y el calor humano de quienes llegan cada año con pedidos, agradecimientos y promesas.



Desde temprano, familias enteras ocuparon la plaza y las inmediaciones del templo. Algunos compartían mates para enfrentar las bajas temperaturas; otros aguardaban en silencio el inicio de la misa.
La imagen de mujeres cubiertas con frazadas y vecinos vestidos con atuendos tradicionales resumía el espíritu de una jornada atravesada por la fe popular.
La peregrinación volvió a ser uno de los momentos más emotivos de la mañana, por la tarde se realizará la tradicional procesión por las calles de la ciudad. Entre cantos y aplausos, los fieles acompañaron el recorrido con respeto y emoción. También hubo bendiciones y gestos sencillos, como la entrega de flores, símbolo de esperanza y renovación espiritual.
En Puerto Tirol, la fiesta de Santa Rita no es solamente una tradición religiosa. Es un punto de encuentro para una comunidad que, aun en tiempos difíciles, sigue encontrando en la fe una forma de resistencia y de consuelo colectivo.

