Diez explicó las fallas que dejaron sin agua al Gran Resistencia: “Estamos recuperando la red y el agua comenzó a llegar a los barrios”
El presidente de SAMEEP, Nicolás Diez, explicó que los problemas en el suministro de agua potable en el área metropolitana fueron consecuencia de una serie de incidentes registrados desde el viernes, entre ellos la rotura de un acueducto durante una obra vial, fallas en equipos de bombeo, un intento de robo que dejó sin energía al complejo de plantas de Barranqueras y una avería en un tablero eléctrico. Aseguró que todos los inconvenientes fueron resueltos y que el servicio comenzó a normalizarse de manera gradual.
El funcionario explicó que las dificultades comenzaron el viernes con un accidente durante una obra de pavimentación. “En la pavimentación que se está haciendo sobre la avenida Las Piedras, una máquina accidentalmente rompió un acueducto de acero que tenemos sobre esa avenida y que da agua a Villa Monona y de ahí hacia la central de avenida 9 de Julio y Las Heras”, señaló.
Indicó que esa rotura provocó una reducción importante del servicio debido a que la reparación demandó más de doce horas. Una vez solucionado ese inconveniente, la empresa debió afrontar una nueva falla en el sistema de impulsión.
Esto va a tardar; en algunos barrios va a llegar en el horario de la siesta, a otros más tarde y en otros generalmente llega a la medianoche cuando hay mínima demanda de agua y se puede normalizar la red de agua potable”, señaló.
Antes de concluir, Diez pidió disculpas a los usuarios por los inconvenientes registrados y sostuvo que las fallas evidencian la necesidad de continuar con las tareas de mantenimiento de la infraestructura.
“Aquí no se han hecho mantenimientos y ahora estamos pagando las consecuencias de eso. Nosotros teníamos un plan de mantenimiento que lo estábamos llevando adelante. Desgraciadamente ese plan fue superado y tenemos que salir a recomponer”, afirmó.
En ese sentido, advirtió sobre el costo que representan las reparaciones de los equipos de bombeo. “Salvar una bomba no es fácil y cada reparación cuesta muchísima plata. Hacer una reparación sale el equivalente a la compra de una camioneta cero kilómetro”, expuso

