La Bienal Internacional de Esculturas 2026 tuvo una jornada de cierre inolvidable
Este domingo el recital de Abel Pintos, reunió a más de 200 mil personas, según datos de la Policía del Chaco, en el Parque 2 de Febrero de Resistencia. El artista ofreció un espectáculo de gran nivel que coronó una edición récord del evento cultural más importante de la provincia.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue que Abel Pintos no cobró honorarios por parte del Estado para realizar su presentación. El show fue posible gracias al aporte de seis empresas privadas de origen local —Amarilla Gas, Grupo Meucci, FarMar, ICRR, Cetrogar y Nuevo Banco del Chaco— mientras que el sector público únicamente afrontó los gastos vinculados a la organización, la logística y el operativo necesario para garantizar el desarrollo del evento.
Antes de subir al escenario, el cantante compartió un encuentro con el presidente de la Fundación Urunday, José Eidman, y con los representantes de las firmas que hicieron posible su presencia. Desde la organización destacaron que la llegada de Abel Pintos era un proyecto que se venía gestando desde hacía años y que, finalmente, pudo concretarse gracias al trabajo conjunto entre los equipos de producción y el compromiso del sector privado con la cultura.
La imagen de ese encuentro previo sintetizó el espíritu de la Bienal: una construcción colectiva donde el arte se sostiene no solo por el talento de los escultores y los artistas invitados, sino también por una red de instituciones, empresas y organismos públicos que, edición tras edición, apuestan por un evento gratuito y abierto para toda la comunidad.
El concierto también generó un importante movimiento turístico y económico. Miles de visitantes provenientes de distintos puntos del Chaco, del Nordeste y de otras provincias colmaron hoteles, restaurantes, comercios y espacios públicos, consolidando una vez más a Resistencia como uno de los principales destinos culturales del país durante las vacaciones de invierno.
Con casi cuatro décadas de historia, la Bienal volvió a demostrar que es mucho más que un concurso de esculturas: es un encuentro internacional donde el arte, la cultura, el turismo y el trabajo conjunto entre el sector público y privado convierten a Resistencia en un escenario de proyección mundial. El multitudinario recital de Abel Pintos fue el broche de oro para una edición que volvió a confirmar el enorme valor de este patrimonio cultural para toda la comunidad.
Diario Norte

