CLIMAINTERES GENERAL

Preocupación por los efectos de El Niño: Hugo Rohrmann advirtió sobre un fenómeno «intenso y prolongado», con efectos hasta el otoño del 2027

El ingeniero pidió reforzar desde ahora la coordinación estatal ante posibles inundaciones.

La posibilidad de un fenómeno de El Niño fuerte y de larga duración, con efectos que podrían extenderse hasta el otoño de 2027, «obliga a acelerar la planificación entre los distintos niveles del Estado» para enfrentar un eventual escenario de inundaciones en Chaco y el Litoral. Esa fue la principal advertencia del ingeniero Hugo Rohrmann, quien valoró la reunión del Consejo Regional de Seguridad ayer en Resistencia, que tuvo como eje coordinar acciones preventivas entre autoridades nacionales y provinciales.

El especialista sostuvo que los pronósticos climáticos «muestran un escenario que merece especial atención» y recordó que eventos de características similares «derivaron en algunas de las mayores crecientes del río Paraná registradas en las últimas décadas».

ARTICULACIÓN

Rohrmann consideró que la reunión entre los distintos organismos resulta clave porque el margen para ejecutar obras de infraestructura es prácticamente inexistente antes de la llegada del fenómeno. Por eso, afirmó que el esfuerzo debe concentrarse en la organización de la respuesta y la articulación institucional.

«Es absolutamente necesario coordinar todos los niveles de actuación entre Nación, provincia y municipios», remarcó. En ese sentido, explicó que una creciente de gran magnitud supera la capacidad de respuesta de los gobiernos locales y exige planificar con anticipación la asistencia, el relevamiento de la población expuesta y la disponibilidad de recursos.

Asimismo, calificó al encuentro como «un paso totalmente necesario» para que cada jurisdicción determine con qué recursos cuenta, cuáles son sus necesidades y cómo responder ante una eventual emergencia.

ESCENARIO REGIONAL

El ingeniero aseguró que El Niño ya se encuentra consolidado y que alcanzaría su mayor intensidad entre noviembre y diciembre. Según indicó, el calentamiento del Pacífico ecuatorial ya supera en un grado y medio los valores normales y los modelos climáticos anticipan que persistirá hasta comienzos de 2027.

«Las características de este Niño son similares a las de 1982-83 y 1998», señaló, al recordar que ambos episodios provocaron importantes inundaciones sobre la cuenca del Paraná.

Según el especialista, existe una alta probabilidad de que se registren lluvias superiores a las habituales en la región, con el consecuente incremento de los caudales de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. No obstante, aclaró que todavía «no es posible determinar en qué sectores se concentrarán las mayores precipitaciones durante el verano».

IMPACTO DE LOS RÍOS

Rohrmann también explicó que no todas las crecidas presentan el mismo comportamiento. Mientras una creciente originada en el río Iguazú llega a la costa chaqueña en aproximadamente una semana y suele durar entre dos y tres semanas, una creciente del Paraná demora alrededor de un mes en manifestarse, pero puede mantenerse durante varios meses.

Esa diferencia modifica completamente el impacto sobre las poblaciones ribereñas. «Si es una crecida del Paraná, la gente que vive en las zonas de riesgo no tiene otra alternativa que evacuar», advirtió.

Por ese motivo, insistió en la importancia de seguir la información oficial emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y los organismos hídricos provinciales.

En consecuencia, indicó que «la anticipación y la coordinación serán determinantes» para reducir las consecuencias de un fenómeno que, de repetirse con la intensidad de 1983 o 1998, «volvería a poner a prueba la capacidad de respuesta del Estado en toda la región».