ISRAEL: HAY 200 TURISTAS ARGENTINOS VARADOS Y CERCA DE 100.000 RESIDENTES BAJO ALERTA POR LOS ATAQUES
La Embajada argentina en Tel Aviv confirmó que el cierre de aeropuertos y la escalada del conflicto complica la salida y mantiene en tensión a la comunidad.
Un nuevo capítulo de la escalada bélica en Medio Oriente puso en vilo a miles de argentinos. El embajador en Israel, Axel Wahnish, confirmó que alrededor de 200 turistas argentinos quedaron varados en ese país, sin poder regresar al no operar los vuelos comerciales debido al cierre intermitente del espacio aéreo, producto de los ataques con misiles que se están produciendo entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Además, explicó que existe una comunidad de entre 80.000 y 100.000 argentinos residentes en territorio israelí que se encuentran bajo alerta permanente por la situación de conflicto y por la constante activación de sirenas de alarma que obligan a la población a dirigirse a refugios antibombas.
Cierre de aeropuertos y estado de alerta
El diplomático detalló que el cierre del espacio aéreo y las cancelaciones de vuelos han dejado a este grupo de turistas en una situación compleja. La prioridad de la representación argentina es brindar contención y asistencia consular ante este escenario, aunque la movilidad está seriamente restringida por razones de seguridad.
Wahnish relató que desde el inicio del conflicto, se habrían lanzado alrededor de 650 misiles sobre territorio israelí, lo que obliga a residentes y visitantes a permanecer atentos a las alarmas para resguardarse en los refugios habilitados en distintas zonas del país.
Recomendaciones y alternativas limitadas
El embajador también mencionó que, aunque algunos argentinos han intentado salir por vías terrestres hacia países vecinos como Egipto para tomar vuelos desde allí, esta alternativa no es oficialmente recomendada por las autoridades debido a los riesgos asociados a viajar en zonas con alerta de ataques.
Por otro lado, las autoridades israelíes recomiendan a la población permanecer siempre cerca de un refugio antibombas ante la posibilidad de que las alarmas se activen en cualquier momento.

